El territorio del Alto Turia comprende algunos de los paisajes más variados y ricos de la Comunidad Valenciana, atravesado por el río que da nombre a esta subcomarca y que discurre por abruptos cañones, formando en ocasiones remansos y regando en todo caso las huertas de los cinco pueblos. El agua del río, la altura del terreno y el contraste entre las montañas y los valles, el regadío y el secano, dan origen a productos agroalimentarios tradicionales que han llegado hasta nuestros días gracias al trabajo de artesanos, agricultores, ganaderos y empresarios que han recogido el buen hacer de siempre, aplicando las mejores prácticas de hoy. Innovación con raíces.

Es conocido y reconocido el Alto Turia por su vino blanco, elaborado con la variedad de uva merseguera, que proporciona gracias al frío y la altitud un sabor muy particular y único de esta variedad. También se elaboran vinos rosado y excelentes tintos, trabajados todos ellos por bodegas y cooperativas bajo la D.O Valencia subzona Alto Turia. En lo referente a carnes y embutidos la zona se caracteriza por la utilización de unas especias que le dan un sabor con un toque picante muy característico a sus embutidos, un buen ejemplo es la longaniza de Chelva y la morcilla de pan, sin desdeñar los embutidos curados bajo elaboraciones originales y sorprendentes –el salchichón con nueces es una buena muestra-, o la orza, ese tradicional medio de conservación en aceite para longanizas, morcillas, chorizos, costillas y lomo de cerdo. Mención especial merece la Miel, que siempre es más sabrosa cuando procede de tierras de secano. La que que se consigue en esta zona es de

mil flores de montaña, aunque algunos años se consigue miel de tomillo, si las condiciones del campo lo permiten. Dos productores artesanales ofrecen al mercado cada año este oro de las abejas. De nuevo, la altura de estas tierras permiten desarrollar en condiciones particulares un producto muy valorado en nuestra cocina, como es el Aceite. Es un aceite de oliva virgen extra elaborado con aceitunas de las variedades Serrana y Villalonga que además está elaborado de forma ecológica. Y no se puede acabar la relación sin hacer referencia directa a las pastas y productos de horno que se pueden encontrar en todos los pueblos del Alto Turia. Magdalenas, rollicos de anís, tortas de azúcar y rosegones son pequeños manjares que hay que probar, elaborados bajo las recetas ancestrales y empleando todavía los hornos de leña tradicionales.